From the start of the Coronavirus pandemic in mid-March to the end of this month, the San Diego Food Bank and its North County Food Bank chapter have distributed over 52 million pounds of food to individuals and families in need in communities throughout San Diego County. To put that number into perspective, that is the equivalent of 1,733 semi-truck loads of food.

The economic downturn and widespread unemployment caused by COVID-19, coupled with business and school closures, have combined to create a perfect storm that has caused skyrocketing demand for the Food Bank’s hunger-relief services.

Prior to the start of the pandemic, the Food Bank was feeding, on average, nearly 350,000 people every month – about 11% of the county’s population. The majority of the Food Bank’s pre-pandemic service population consisted of working-poor families living paycheck to paycheck and fixed-income seniors struggling to get by on Social Security. Now, the Food Bank is feeding an estimated 600,000 people per month in communities throughout San Diego County due to the pandemic’s stranglehold on our local economy.

“The face of hunger has changed in our community. We are seeing dual-income families forced to get by on one paycheck, middleclass families struggling to get by on unemployment, and vast numbers of people who worked in our tourism and hospitality industries coming to our food distributions for food assistance,” James Floros, President and CEO of the San Diego Food Bank shared with GB Magazine.

“The Food Bank typically sees increased demand for our services during the summer when children stop receiving free school meals and over the holiday season. With the impact of the pandemic, we have seen sustained high levels of demand for food assistance every month since the COVID-19 pandemic reached our region, especially from families who have never accessed our services before.”

The Food Bank supplies food to San Diego County’s charitable food network through a hub and spoke model. Through this model, 500 nonprofits receive food from the San Diego Food Bank’s 90,000-square-foot warehouse in Miramar and the North County Food Bank’s 40,000-square-foot warehouse in Vista. The Food Banks’ member nonprofits include food pantries, soup kitchens, shelters, low-income day care centers and senior centers. Currently, the Food Bank supplies food for more than 200 scheduled food distributions every month throughout the county.

“With the arrival of COVID-19 in our region, we quickly pivoted to make our food distributions safe for our clients, staff and volunteers. Now, the majority of our food distribution sites offer contactless drive-thru services and walk-up kiosks. Our clients remain in their vehicles with the windows rolled up, pop open the trunks of their vehicles, and our volunteers place the food directly into the trunk,” said Floros.

While the Food Bank continues to serve record numbers of people, the nonprofit is asking the community to continue to support its mission by donating online, hosting a virtual food drive, or by volunteering at its Vista or Miramar warehouse locations. For more information visit www.SanDiegoFoodBank.org or www.NorthCountyFoodBank.org.

Banco de Alimentos de San Diego

Desde el comienzo de la pandemia de coronavirus a mediados de marzo y hasta fines de este mes, el Banco de Alimentos de San Diego y su seccional de North County llevan distribuidos más de 52 libras de alimento entre personas y familias necesitadas de las comunidades a lo largo de todo el condado de San Diego. Para poner el numero en perspectiva, es un equivalente a 1,733 camiones repletos de comida.

La crisis económica y el desempleo causado por el COVID-19, sumado al cierre de escuelas y de empresas, se combinaron para crear la tormenta perfecta disparando la demanda de los servicios para paliar el hambre del Banco de Alimentos.

Antes del comienzo de la pandemia, el Banco de Alimentos ofrecía comida a un promedio de 350,000 personas por mes, casi el 11% de la población del condado. La mayoría de la población que recibía esta ayuda antes de la pandemia consistía de familias trabajadoras empobrecidas que vivían de escasos ingresos y de personas mayores luchando por obtener un seguro social. Hoy en día, el Banco de Alimentos se encuentra ofreciendo comida a aproximadamente 600,000 personas por mes dentro de las comunidades de San Diego, y esto se debe al impacto de la pandemia en nuestra economía local.

“La cara del hambre ha cambiado en nuestra comunidad, estamos viendo familias que tenían dos ingresos forzadas a sobrevivir con uno solo, familias de clase media esforzándose por sobrevivir al desempleo y muchas personas que trabajaban en turismo y hotelería acercarse por asistencia alimentaria” le comenta a la revista GB James Floros, presidente y CEO del Banco de Alimentos de San Diego.

“El Banco de Alimentos normalmente ve aumentada su demanda durante el verano y la temporada de fiestas porque es cuando los niños dejan de recibir las comidas gratuitas de las escuelas. Con la llegada de la pandemia y sus consecuencias, se han mantenido el alto nivel de demanda mensual de asistencia alimenticia, especialmente de familias que normalmente no requerían de nuestros servicios.”

El Banco de Alimentos de San Diego utiliza el modelo “hub and spoke “para distribuir los alimentos entre la red solidaria de San Diego. Por medio de este modelo, 500 organizaciones sin fines de lucro reciben alimentos desde el depósito central del Banco del Alimentos de San Diego, un espacio de 90,000 pies cuadrados en Miramar y también desde los 40,000 pies cuadrados del depósito del Banco de Alimentos de North County en Vista. Las organizaciones sin fines de lucro beneficiadas por el Banco de Alimentos incluyen despensas, ollas populares, refugios, centros de atención diurna para gente de bajos recursos y centros para personas mayores. Hasta el día de la fecha, el Banco de Alimentos se encuentra entregando comida por mes a más de 200 centros de distribución ubicados en todo el condado.

“Con la llegada del COVID-19 a nuestra región, nos hemos adaptado para hacer la distribución de alimentos lo más segura posible para quienes la reciben, para nuestro personal y voluntarios. La mayoría de nuestros sitios de distribución ofrecen servicios de entrega drive-thru o puestos de entrega a personas. Las personas se mantienen dentro de los vehículos con las ventanas cerradas, abren sus baúles y nuestros voluntarios les depositan el alimento directamente en el baúl” comenta Floros.

El Banco de Alimentos continúa ayudando a miles de personas, pero necesita de la comunidad para poder continuar, por lo que agradecen profundamente las donaciones online, una colecta de alimentos virtual o siendo voluntario en los depósitos de Miramar o Vista. Para más información visite www.SanDiegoFoodBank.org o www.NorthCountyFoodBank.org.