The future of cancer care is unfolding in our backyard.

Imagine the following scenario: A newly diagnosed cancer patient is admitted to their local cancer center. Upon arrival, the tumor’s genome is sequenced to identify its mutations. Then, the patient’s blood is tested to determine which mutations are recognized by their own T cells. Using this information, a treatment plan that may include an individualized immunotherapy is created. The patient is monitored throughout treatment for the potential emergence of new mutations or challenges, and the care plan is modified accordingly. The patient emerges from treatment having successfully eradicated all evidence of cancer.

Does this sound like the distant future? In fact, this personalized approach to cancer care is being delivered at the Precision Immunotherapy Clinic at Moores Cancer Center at UC San Diego Health. While currently focused on treating patients with advanced cancer, the continued progress and improvement of cancer immunotherapy treatments and personalized medicine will bring cutting-edge treatment approaches to many more patients. But what made this progress possible?

This ultra-precise approach to finding cures to cancer from within began with the bold, visionary thinking of Stephen Schoenberger, PhD, world-renowned immunologist and professor at the La Jolla Institute for Immunology (LJI). Schoenberger’s lab is focused on understanding the generation and regulation of T cell responses as it relates to both infection and tumor development. T cells are a specialized kind of white blood cell, capable of hunting down and destroying specific pathogens akin to targeted missiles. Even before his tenure at LJI, Schoenberger’s research was devoted to understanding the language of T cells – their function, mechanics, and whether they could be controlled. Could this incredibly precise defense system within every individual be utilized to fight cancer?

The answer presented itself in 2014 when Schoenberger met Ezra Cohen, MD, co-director of the Precision Immunotherapy Clinic and associate director for translational science at Moores Cancer Center. Dr. Cohen, already a leader in clinical immunotherapy for HPV+ head and neck cancer patients, shared Schoenberger’s passion and vision to transform patient outcomes. The team became partners with philanthropists Ralph and Fernanda Whitworth, also determined to transform cancer treatment in San Diego.

“Everything came together, the clinical partners, the sequencing and bioinformatics, my own immunology, and it just became so apparent, these pieces were right there – how could I not put them together?” Schoenberger shared with GB Magazine.

Their collaboration created the Immunotherapy Foundation, a non-profit founded by the Whitworths to support the basic science and clinical trials necessary to test these big ideas. Today, this partnership is alive and well: in the continued basic research supporting novel clinical trials at UC San Diego Health, testing personalized approaches to cancer care, and in the centers, clinics and team that continue this work.

“I’ve seen cancer affect so many lives, and now we have got a chance to fight it in a way that is applicable to all forms of the disease,” said Schoenberger.

Thanks to visionaries like Schoenberger and Cohen, and the philanthropists who make their vision possible, the future of cancer care has already arrived.

www.theimmunotherapyfoundation.org

Imaginen el siguiente escenario: un paciente recientemente diagnosticado con cáncer es admitido a su centro oncológico local, al llegar, el genoma del tumor es secuenciado para identificar sus mutaciones. Luego, se testea la sangre del paciente para determinar qué mutaciones son reconocidas por sus propios linfocitos T. Utilizando esta información se plantea un tratamiento que puede incluir una inmunoterapia personalizada, el paciente es monitoreado a lo largo del tratamiento por potenciales emergentes de nuevas mutaciones o desafíos y el plan se modifica de acuerdo con las necesidades, para lograr que el paciente salga del tratamiento habiendo erradicado exitosamente todo rastro de cáncer.

¿Suena esto a un futuro lejano? De hecho, este enfoque personalizado oncológico está siendo realizado en Precision Immunotherapy Clinic del Moores Cancer Center en UC San Diego Health (Clínica de inmunoterapia de precisión del Centro oncológico Moores del UC San Diego Health). Aunque hoy en día se enfocan en el tratamiento de pacientes oncológicos con cánceres avanzados, los continuos avances y mejoras en los tratamientos oncológicos con inmunoterapia y medicina personalizada van a lograr enfoques de tratamientos de vanguardia para más pacientes. ¿Qué hizo posible este avance?

Este enfoque de ultra precisión para encontrar curas al cáncer desde el propio paciente se inició con el pensamiento audaz y visionario del Dr. Stephen Schoenberger, inmunólogo reconocido a nivel mundial y profesor de La Jolla Institute for Immunology (LJI). El laboratorio del Dr. Schoenberger se enfoca en entender la generación y regulación de la respuesta de los linfocitos T en relación con el desarrollo de la infección y del tumor. Los linfocitos T son un tipo de glóbulos blancos sanguíneos capaces de perseguir y destruir patógenos específicos semejantes a ciertos objetivos definidos. Inclusive antes de su cargo en el LJI, las investigaciones del Dr. Schoenberger se enfocaban en comprender el lenguaje de los linfocitos T, su función, mecánica y la posibilidad de ser controlados. Este increíble y preciso sistema de defensa, ¿podría ser utilizado dentro de cada individuo para combatir el cáncer?

La respuesta se presentó en el 2014, cuando el Dr. Schoenberger conoció al Dr. Ezra Cohen, codirector de Precision Immunotherapy Clinic y director asociado para la ciencia traslacional del Moores Cancer Center. El Dr. Cohen, que ya lideraba los tratamientos clínicos con inmunoterapia en HPV y cáncer de cuello del útero, y compartía la visión y pasión del Dr. Schoenberger por transformar los resultados en los pacientes. El equipo se asoció a los filántropos Ralph y Fernanda Whitworth, quienes también querían lograr la transformación de los tratamientos oncológicos en San Diego.

“Todo fue tomando forma, los socios de la clínica, la secuenciación y la bioinformática, mi propia inmunología y de pronto fue tan obvio, las piezas estaban justo ahí, ¿cómo no ponerlas en su lugar?” le comenta el Dr. Schoenberger a la Revista GB.

Su colaboración creó Immunotherapy Foundation, una organización sin fines de lucro fundada por los Whitworths para apoyar a la ciencia básica y los ensayos clínicos necesarios para probar estas grandes ideas. Hoy en día, esta asociación está viva y activa: en las investigaciones básicas que apoyan los nuevos ensayos clínicos en la UC San Diego Health, realizando pruebas en los enfoques personalizados de atención oncológica, en los centros, clínicas y en el equipo que continúa con esta labor.

“He visto como el cáncer afecta cantidad de vidas, ahora tenemos la oportunidad de combatirlo de una manera que es aplicable a todas las variables de la enfermedad” comenta el Dr. Schoenberger.

Gracias a visionarios como el Dr. Schoenberger, el Dr. Cohen y los filántropos que hacen esta visión posible, el futuro de la atención contra el cáncer ya está aquí.